Comer con los ojos, comer con la visión transmitiendo sentidos de texturas, de colores, de formas. Comer con los sentidos abiertos empatizando en un mundo de placeres. De eso trata mi trabajo, sobre la profesión de transmitir lo intransmisible a simple vista.

La fotografía gastronómica es una de las especializaciones fotográficas más atractivas, llena de pasión, sentimiento y creatividad. Cada toma es única en millones de detalles y sentidos. Es magia alcanzada y traducida en rasgos artísticos.

Fotografiar alimentos con imaginación y creatividad es un ejercicio artístico. Es disposición estética de elementos, sensibilidad para destacar sus características y buen gusto, ante todo buen gusto.